La Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán podría experimentar la transformación institucional más importante de las últimas décadas. El Senado de la Nación otorgó media sanción al proyecto de ley que dispone la división del tribunal en dos salas permanentes y la creación de un nuevo cargo de camarista, una modificación que apunta a mejorar la eficiencia de la justicia federal en una jurisdicción que comprende a Tucumán, Catamarca y Santiago del Estero.

La iniciativa, impulsada por las senadoras tucumanas Beatriz Ávila, Sandra Mendoza y el catamarqueño Guillermo Andrada, responde a un reclamo que desde hace años vienen planteando abogados y especialistas del fuero federal ante el crecimiento sostenido de expedientes y la complejidad cada vez mayor de las causas que llegan a revisión de la alzada.

Actualmente, la Cámara Federal tucumana funciona como un tribunal único integrado por cinco magistrados. En la práctica, cada resolución requiere reunir al menos tres votos coincidentes para alcanzar mayoría, una dinámica que, según los fundamentos del proyecto, termina impactando en los tiempos de respuesta y en la capacidad operativa del organismo. La reforma propone que el tribunal se organice en dos salas permanentes y que se incorpore un sexto juez de cámara, elevando su integración total a seis miembros.

El esquema aprobado por el Senado establece que, mientras se sustancie el proceso de designación del nuevo magistrado, las salas funcionarán con dos jueces cada una y con la presidencia común de un quinto camarista, quien podrá intervenir cuando sea necesario destrabar una decisión por discrepancia entre los integrantes de una sala.

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La importancia de la reforma se comprende mejor al observar la evolución histórica del tribunal. La Cámara Federal de Tucumán fue creada en 1937 con jurisdicción sobre Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca, Salta y Jujuy, y originalmente estuvo integrada por tres jueces. En 1990 su composición fue ampliada a cinco miembros. Sin embargo, pese al crecimiento de la litigiosidad federal, su estructura interna permaneció inalterada.

Modelo predominante

Los antecedentes en el resto del país muestran que el funcionamiento en salas es el modelo predominante dentro de las cámaras federales de apelaciones. La Cámara Federal de La Plata trabaja con tres salas, mientras que las de Córdoba, Mendoza, Rosario y Salta lo hacen con dos. Precisamente, la experiencia salteña es una de las referencias citadas en el proyecto.

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Los impulsores sostienen que la división en salas permitirá una asignación más racional de los recursos judiciales, una tramitación más rápida de los expedientes y una reducción de los tiempos de resolución. También destacan que el sistema favorece una mejor organización interna y contribuye a evitar cuellos de botella.

Durante el debate parlamentario, Ávila destacó que la reforma responde a una necesidad concreta de la región y permitirá agilizar los procesos, reducir demoras y brindar respuestas más rápidas a los ciudadanos. También remarcó que la iniciativa fue producto de un trabajo conjunto entre representantes de distintas provincias del NOA.

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Actualmente, la Cámara Federal de Tucumán está integrada por Fernando Poviña, Ricardo Sanjuan, Patricia Moltini, Marina Cossio y Mario Leal. De aprobarse definitivamente la ley en Diputados, deberá avanzarse en el procedimiento para cubrir el nuevo cargo creado. La iniciativa busca además adecuar la estructura judicial a las demandas crecientes de la región.